Hoy se presentaba como un domingo de faena en pijama sin salir de casa, no tenía planes y Ana está en Innsbruck. Pero resulta que internet no ha ido en toda la mañana así que me he quitado toda la faena que se podía hacer sin ordenador, y después de comer (pasta, cómo no, el plato estrella de los Erasmus...) he bajado los kilos de basura porque esta semana me toca a mí las tareas de la cocina. Estoy "on duty". Y nada, que ya que me he tenido que vestir para bajar, he decidido algo: Coger la bici.
Los que me conocéis de cerca sabéis que la bici es una de mis grandes pesadillas, que aprendí hace un par de veranos con muchísimo esfuerzo y que siempre he sido bastante torpe. Pero Viena está llena de carriles bici y del equivalente austriaco al servicio "Bicing" de Barcelona. Así que no me podía ir sin intentarlo al menos... me he registrado en la maquina esa (Sí, a buenas horas) y me he cogido una bici naranja butano dispuesta a dar una vuelta. Al principio lo he pasado bastante mal y hasta he cambiado de bici (por una amarilla incluso más fea) porque no conseguía poner el sillín a mi gusto... pero al final he estado casi una hora por Donaukanal, hecha toda una profesional.
Está súper bien, pagas 1€ por registrarte y cada vez que coges una es gratis la primera hora, y a partir de ahí 1€ la hora. A ver si me animo a cogerla más... ¡¡¡Espíritu de superación!!!
Y ahora a seguir trabajando, que ha vuelto internet.

No hay comentarios:
Publicar un comentario